La digitalización en las empresas grandes e internacionales no es algo nuevo, sino “el pan de cada día”, pero esto no es lo mismo para las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES); si bien, vivimos en una época en la que todo es digital y avanza a pasos agigantados, muchas empresas no dan ese paso a la digitalización (especialmente las MIPYMES) y en la mayoría de casos no es porque no quieran sino porque su capacidad económica no se los permite. Esto no es bueno para su competitividad y supervivencia en el mercado actual, principalmente porque las empresas que se están digitalizando, aparte de mejorar su eficiencia operativa, están accediendo a nuevos mercados y mejorando la experiencia del cliente.
Actualmente para las empresas sea cual sea el tamaño, la digitalización no es una opción, es el paso que deben de dar para mantener su presencia en el mercado que cada vez está más conectado.
Una de las herramientas más importante de la digitalización está relacionada con los recursos monetarios, hablamos de la tecnología financiera, por sus siglas en ingles Fintech.
En los últimos años las fintech han cambiado la visión empresarial proporcionando nuevas oportunidades que con la banca tradicional no se tenían o había muchas barreras para conseguir algún tipo de financiamiento. Las empresas ahora cuentan con esta herramienta digital que ha estallado en los últimos años y les permite ser más competitivos en un mercado global.
Históricamente las empresas han tenido problemas de financiamiento y créditos debido a su falta de historial crediticio; uno de los problemas que las fintech llegaron a solucionar con sus plataformas de créditos y prestamos, gracias a los algoritmos y big data la obtención de capital es más fácil. Otra ventaja de esta tecnología son los pagos digitales, ya que agiliza las transacciones, reduce la necesidad de efectivo y hace que la experiencia del usuario sea mejor.
Estas son algunas de las ventajas que ofrecen las fintech, dando como resultado mayor agilidad y adaptabilidad para las empresas, además de el gran trabajo de inclusión hacia las MIPYMES y la ayuda a su crecimiento económico, con la banca tradicional las empresas estaban muy limitadas.
Ahora, ¿Todo son ventajas en cuanto a la tecnología financiera se refiere?
Pues no, las fintech también tienen desventajas y es importante conocerlas; la ciberseguridad es una de ellas, las empresas están más expuestas a sufrir fraudes y ataques cibernéticos; las regulaciones por parte del gobierno también afectan a las fintech y si pensamos que es un tema relativamente nuevo, las empresas deben adaptarse y analizar que les conviene en la evolución de las normas. Y, por último, pero no menos importante: la competencia, las empresas ahora tienen recursos para competir de manera más equitativa con empresas de mayor tamaño a nivel local, nacional o internacional.
En conclusión, desde la llegada de las fintech se marcó un antes y un después para las MIPYMES, ayudando a su crecimiento financiero pudiendo acceder a nuevos mercados con los servicios de financiamiento y créditos proporcionados por estas plataformas, que con la banca tradicional eran muy difíciles de obtener y en muchos casos no les era posible acceder.
El mercado moderno en el que vivimos ya no es una opción incorporarse al mundo digital, ahora es un requerimiento para competir con las demás empresas que también buscan sobresalir y posicionarse en la mente de los consumidores; las fintech son un recuso clave para lograr esos objetivos.
Mention, A. (2019). The Future of Fintech. Research-Technology Management, 62(4), 59-63.
Guerra, A. (2017), La transformación digital de la empresa, Universidad de Cantabria

3 comentarios. Dejar nuevo
Yo sí considero que las fintech son una de las opciones más viables y accesibles para que las MIPYMES sean competitivas en el mercado digital. Aunque existen otras alternativas, como los bancos tradicionales o el crowdfunding, las fintech destacan por su rapidez, flexibilidad y soluciones adaptadas a las necesidades de las MIPYMES en el entorno digital. En ese sentido, las fintech son, en muchos casos, la opción más efectiva para acceder a servicios financieros en este contexto.
Se me hace muy interesante como es que ahora ya no es una opción entrar al mundo digital sino que es una obligación, esto se convierte en un requerimiento para que las empresas puedan competir entre ellas para que puedan sobresalir y posicionarse, esto también les ayuda a que tengan un crecimiento financiero.
Las fintech han revolucionado el acceso a financiamiento para las MIPYMES, permitiéndoles superar barreras históricas impuestas por la banca tradicional, como la falta de historial crediticio. Herramientas como algoritmos y big data hacen más accesibles los créditos y préstamos, además de agilizar transacciones mediante pagos digitales. Esto mejora la competitividad y la experiencia del cliente, abriendo nuevas oportunidades en mercados globales.
También advierte sobre desafíos importantes como la ciberseguridad, las regulaciones gubernamentales y la necesidad de analizar si estas plataformas son la mejor opción para cada empresa. Aunque las fintech son un recurso clave en la transformación digital, no necesariamente son la única solución financiera viable. Las MIPYMES deben explorar todas las opciones disponibles para mantenerse competitivas y relevantes en un mercado cada vez más conectado.