Por: Luis Fernando Ramales Díaz
Hoy día atravesamos una sociedad digitalizada que está en un constante crecimiento, lo cual representa un avance para distintos campos, la ciencia en general se ha visto muy beneficiada en los recientes años.
Un tema que sigue siendo puesto a discusión continuamente es la inclusión de los robots en un futuro, se ha vuelto un tema ya que se ha analizado desde distintos enfoques, algunos lo ven como una amenaza y que nos va a dejar sin trabajo, otros lo ven como una oportunidad de poder realizar tareas de una manera más eficiente, incluso se ha visto la posibilidad de sustituir a las personas en los trabajos más peligrosos por entidades cibernéticas humanoides que en el peor de los casos sería una perdida material y no humana.
Pero es precisamente ahí donde recae una cuestión que para algunos resulta ser ético, ¿realmente estamos seguros de que los robots no sienten emociones?, sabemos que son programados por los humanos, y que están hechos para servir en funciones determinadas que les son asignadas, pero nada nos garantiza que no puedan evolucionar de manera independiente, un gran ejemplo es el uso de la IA hoy en día, ChatGPT es un gran banco de datos que cada día está siendo ampliado más y más, pues para poder satisfacer todas las peticiones que le son solicitadas tiene que estar en todas las fuentes de información que pueden contener esa información.
¿Realmente enfrentamos la posibilidad de que podamos sufrir una traición por parte de las maquinas?, situaciones como estas que parecen salidas de una película de ciencia ficción pueden estar más prontas de lo que uno puede imaginar, pero nos hace pensar, de la misma manera que las leyes rigen al comportamiento humano para mantenernos en sociedad, ¿las maquinas deberían tener su propio reglamento para la convivencia con el ser humano?, aunque no existe un reglamento oficial, existe algo que bien podría convertirse en una realidad, y con eso me refiero a las leyes de Asimov o leyes de la robótica.
Se trata de un postulado que existe en la obra “Yo, Robot” del autor: Isaac Asimov. La cual nos da tres reglas inquebrantables que las maquinas deben seguir, los cuales son:
- Un robot no hará daño a un ser humano ni, por inacción, permitirá que un ser humano sufra daño.
- Un robot obedecerá las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si tales órdenes entraran en conflicto con la Primera Ley.
- Un robot protegerá su propia existencia siempre y cuando dicha protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
De hecho, esta obra también inspiro una adaptación al cine protagonizada por Will Smith.
Aunque bien se trata de ficción, no es un escenario que este tan lejos de nosotros, el día de hoy, son diseñados para labores del ser humano, el día de mañana, podrían ser ellos quienes libren nuestras guerras, o en el peor de los casos, sean el bando contrario de la guerra.
IAB México. (2024). Tendencias 2024 en marketing y publicidad (pp.33). https://www.iabmexico.com
![Robot de tiro medio abrazando a un hombre [Imagen generada por IA].](https://delodigital.mx/wp-content/uploads/2025/05/medium-shot-robot-hugging-man-scaled.jpg)
3 comentarios. Dejar nuevo
Sin duda, es uno de los temas más importantes a día de hoy. Yo pienso que, a través de toda la innovación y desarrollo tecnológicos, sí es posible que las máquinas lleguen a desarrollar una conciencia propia; no creo que haya un techo para la innovación tecnológica, y es que la humanidad ha alcanzado proezas que hace 20 años se habrían considerado completamente imposibles. El futuro es emocionante, pero a la vez aterrador. Podemos estar tranquilos, mientras el ser humano no pierda el control de las máquinas.
Actualmente, nos enfrentamos al desafío de establecer principios similares para las máquinas que están inventando. Es un recordatorio de que la ética debe ir de la mano con la tecnología para garantizar un futuro seguro y justo.
La perspectiva que el autor abarca sobre el tema me parece muy interesante, porque hablamos siempre desde escenarios ficticios pero nuca dimensionamos lo cerca que esta de convertirse en una realidad, por lo que si bien es importante el desarrollo tecnológico que atravesamos también hay que tener en cuenta los peligros que esta conlleva