Por: Samantha Santana
Descubrí EPIC: El musical un día después de la fecha de lanzamiento de su saga final, “La saga de Ítaca”. Mi feed de TikTok estaba lleno de videos utilizando una de sus canciones más emotivas “Would You Fall in Love Me Again?”. Después de una breve búsqueda por internet, descubrí el universo detrás de EPIC… y sin darme cuenta, terminé escuchando el musical completo hasta pasadas las tres de la mañana, repitiendo una y otra vez cada una de sus canciones, intentando captar hasta el mínimo detalle y cautivándome con su banda sonora, sus letras y su interpretación inigualable.
No necesité comprar un boleto ni viajar a Broadway: solo bastaron mis audífonos favoritos, una curiosidad inquebrantable y una conexión a internet para sumergirme en esta experiencia.
EPIC, creado por Jorge Rivera-Herrans, no solo adaptó de forma innovadora la tan conocida historia de “La Odisea” de Homero, también reescribió las reglas del teatro musical. Primero lanzó la primera saga como un álbum conceptual en Spotify, y la promocionó en TikTok, donde mostró cada avance y además realizó audiciones abiertas para los demás personajes del musical.
“Pensé que recibiríamos quizá 30 audiciones, pero al final del mes ya teníamos más de 1000 videos por revisar” “Estamos descubriendo formas geniales de contar historias y es muy emocionante” —Rivera-Herrans.
Jorge Rivera comenzó escribiendo y grabando en su habitación, luego en una cabina insonorizada junto a su padre.
“Al principio estaba aterrorizado”, confesó. “La primera vez que publiqué un video en TikTok estaba tan nervioso que no dormí esa noche. Pero ha sido una de las mejores decisiones de mi vida porque lo mejor de mostrar el proceso en línea es que todos estamos juntos en una odisea.» —Rivera-Herrans
Todo esto convirtió a EPIC en un fenómeno viral con hasta 1.6 millones de reproducciones mensuales, superando a artistas de gran escala como Sex Pistols. Sin olvidar que, en el lanzamiento de su saga final, logró destronar a Taylor Swift del primer lugar en las listas de álbumes de iTunes en EE.UU.
Pero EPIC no es sólo música, es un ejemplo claro de storytelling transmedia. Su historia contada a través de canciones inspiró fanarts, doblajes, animaciones y comunidades en Reddit y Discord. Su propia comunidad se convirtió en cocreadora, interpretando pistas escondidas (como el leitmotiv de trompeta que anticipa la llegada de Poseidón) o creando puestas en escena completas con forma de animatics.
EPIC no necesita de un escenario físico porque lo construye en la cabeza y el corazón de sus oyentes. Se vive en el mundo digital, como una experiencia colectiva que rompe con las barreras del teatro tradicional: ni la ubicación, ni el presupuesto, ni la trayectoria determinan si puedes formar parte. Y eso lo hace profundamente transformador.
La pregunta ya no es si EPIC llegará a la Calle 42, sino si estamos listos para una nueva forma de vivir los musicales, una donde lo digital, lo narrativo y lo colaborativo se entrelazan. Quizá esta sea la primera odisea que no necesita escenarios, pero que sí necesita comunidad
Se utilizó la herramienta de inteligencia artificial ChatGPT como apoyo en la organización de ideas, redacción inicial y revisión ortográfica del artículo. Además, contribuyó en la propuesta de la pregunta detonadora y en la formulación de las opciones para la encuesta final, considerando el enfoque temático del contenido. Asimismo, se empleó inteligencia artificial (ChatGPT) para la generación de las imágenes que acompañan al texto.
VPublica. (2024, diciembre). Marketing Strategy and Media Investment MX iabMéxico 2024-2025. [Informe PDF]. Consultado el 19 de abril del 2025
Tapper, J. (2024, 21 diciembre). How TikTok is changing the way we watch musicals. The Guardian.

5 comentarios. Dejar nuevo
Me encantó cómo narraste tu experiencia personal con EPIC, porque no solo transmite entusiasmo genuino, sino que también nos invita a descubrir algo que claramente te marcó. La manera en que conectaste el fenómeno musical con conceptos como el storytelling transmedia me pareció muy acertada, ya que explicas cómo EPIC va más allá de la música para convertirse en una experiencia colectiva. Además, la historia de Jorge Rivera-Herrans está contada con sensibilidad y detalle, lo cual humaniza el proyecto y lo hace aún más inspirador. Me gustó mucho que resaltaras cómo este musical rompe con las barreras tradicionales del teatro, abriendo paso a nuevas formas de participación y creación. Sin duda, tu artículo no solo informa, sino que contagia emoción y nos hace reflexionar sobre el futuro del arte en la era digital. ¡Gran trabajo!
El artículo me pareció super interesante y ya investigué un poco acerca de Epic y tambien me encantó! Creo que el futuro de los musicales digitales como EPIC es prometedor. Al eliminar barreras geográficas y económicas, permiten una mayor inclusión y participación del público. La integración de plataformas digitales y redes sociales no solo amplía el alcance, sino que también transforma a los espectadores en colaboradores activos. Esta evolución sugiere que los musicales digitales no solo coexistirán con las producciones tradicionales, sino que también redefinirán la forma en que experimentamos y participamos en el teatro musical.
EPIC es ese tipo de proyectos que te hacen darte cuenta de cómo las historias pueden evolucionar con la tecnología y las redes sociales. Creo que estamos viviendo una etapa increíble donde ya no necesitas estar en Broadway para sentir un musical en el corazón. La idea de que la comunidad sea parte activa del proceso creativo me parece preciosa, porque hace que cada persona se sienta parte de algo más grande. Sin duda, este es el futuro del teatro musical, uno donde lo digital y lo colectivo se abrazan para crear experiencias inolvidables.
Yo ya conocía EPIC y, sinceramente, siempre me ha parecido una maravilla de musical por su propuesta visual, narrativa y emocional. Sin embargo, después de leer este artículo, he comprendido con mayor claridad lo revolucionario que realmente está siendo. No solo estamos ante una obra bien producida, sino frente a una nueva forma de entender y experimentar los musicales en la era digital.
EPIC nos invita a sumergirnos en una narrativa colaborativa, donde el público ya no es un simple espectador. Esta interacción constante entre creadores y audiencia redefine la manera en que se concibe el arte escénico y lo acerca a nuevas generaciones de una forma fresca, innovadora y profundamente emocional.
Este artículo me ha hecho valorar aún más lo que EPIC está logrando, no solo como una propuesta artística, sino como un movimiento que está transformando el teatro musical y expandiendo sus posibilidades creativas.
EPIC demuestra que los musicales digitales no solo son viables, sino profundamente transformadores. Al combinar narrativa, tecnología y comunidad, abren una nueva era donde el acceso, la creatividad colaborativa y la emoción no dependen de un escenario físico. El futuro del teatro podría estar en los oídos y pantallas de una audiencia global, lista para vivir historias desde cualquier lugar.