Por: Frida Ximena López Beltrán
La Inteligencia Artificial está influyendo en la industria musical de maneras que antes se creían imposibles ya que esta tecnología es capaz de crear producciones musicales desde cero analizando la música a través de los años, innovando y ofreciendo a los artistas la oportunidad de acelerar el proceso creativo y descubrir nuevos estilos y oportunidades dentro de la industria.
Sin embargo, no todo es color de rosa con el uso de la IA en la música ya que esto puede implicar problemas en cuanto a derechos de autor. Esto representa una preocupación jurídica dado el crecimiento de máquinas y los sistemas avanzados con capacidad en aumento para actuar de forma autónoma en el campo creativo (Astobiza, 2022). Y es que en la actualidad como tal no hay una regulación definida en cuanto a IA en materia de derechos de autor, ya que existe una disputa entre crear un sistema de protección a las creaciones artísticas generadas por IA sobre el porcentaje de la obra generada por la misma (Sturm, 2019) y que las creaciones artísticas producidas por IA, no deberían gozar de protección de derechos de autor, pasando a pertenecer al dominio público, lo que significa que se pueden replicar, utilizar y compartir sin restricciones (Astobiza, 2022).
Un ejemplo claro de esto son las canciones creadas por los usuarios en Tik Tok a través de una herramienta de IA llamada FlowGPT, en donde se utiliza la voz de un artista para interpretar la canción de otro o bien crear una pista totalmente nueva.
Si bien éste fenómeno ha causado mucho revuelo y gusto por parte de los usuarios, también hay que tomar en cuenta que el uso de esta herramienta puede llegar a ocasionar problemas legales en cuestión de copywriting, plagio e incluso el descontento de los mismos intérpretes, como es el caso de Bad Bunny, Selena Gómez, entre otros quienes han sido objetos de éstas nuevas pistas creadas con Inteligencia Artificial.
Es por esto que independientemente del giro o la industria debemos hacer un uso moderado y responsable de la IA, y más si se trata de la industria musical ya que como se mencionó anteriormente al no existir una regulación que proteja las obras generadas por ésta misma, puede haber una pérdida total de derechos sobre la creación y todos los esfuerzos habrán sido en vano.
Considero que en estos casos deberíamos ver esta herramienta como un apoyo en la que los artistas puedan encontrar cierta inspiración y combinar los esfuerzos propios con los de la IA para crear un futuro musical novedoso e innovador, pero sin perder el sentido humano en dicha creación.
¿Cómo crees que la IA cambiará la industria musical en los próximos años?
