Por: Dennia Arellano Vega
La inteligencia artificial es un campo de la informática cuyo enfoque es el desarrollo de sistemas y tecnologías automatizadas. Consiste en una poderosa herramienta que hoy en día se ha popularizado entre la comunidad estudiantil, ya que tiene la capacidad de realizar en cuestión de segundos tareas que normalmente requieren de manejo humano para llevarse a cabo.
El uso de IA dentro del ámbito educativo tuvo su auge durante la pandemia por COVID-19 puesto que, durante esta época los estudiantes (principalmente adolescentes de educación media superior y superior) tuvieron un apego significativo al uso de la tecnología, dando paso a la implementación de tecnologías avanzadas de fácil acceso y usabilidad como chat gpt y gemmini para facilitar su trayecto académico, utilizando estas herramientas como plataformas de aprendizaje personalizados que se adaptan a las necesidades específicas del usuario.
Cabe mencionar que la IA ha presentado un impacto significativo tanto en la forma de enseñanza como en la forma de aprendizaje, teniendo como ventaja principal la transformación de la educación, esto al mejorar la productividad, personalizar la enseñanza y ofrecer un aprendizaje adaptativo que puede ser utilizada en cualquier campo de estudio, brindando una retroalimentación instantánea con datos específicos requeridos por cada usuario.
Del mismo modo presenta grandes desafíos puesto que el uso excesivo de IA puede generar dependencia, afectando negativamente el desarrollo de habilidades de pensamiento importantes, causando sesgo educativo, es decir, que los estudiantes pueden llegar a depender completamente de las respuestas automáticas brindadas por estás tecnologías, en lugar de comprometerse activamente con el contenido educativo impartido en las aulas y desarrollar habilidades de pensamiento crítico.
Es importante hacer énfasis en que el uso de la IA es única y exclusivamente una herramienta de apoyo complementaria a la labor educativa, fortaleciendo y enriqueciendo la experiencia de aprendizaje, no es una herramienta que deba reemplazar la experiencia educativa humana puesto que los docentes juegan un papel importante para guiar y motivar a los estudiantes, fomentando el desarrollo de habilidades sociales y emocionales.
La inteligencia artificial en la educación. (2024, 3 abril). UNESCO.

3 comentarios. Dejar nuevo
Me llama mucho la atención lo puntual que se menciona sobre cómo la IA ha transformado el aprendizaje, especialmente durante la pandemia de COVID-19, al ofrecer herramientas personalizadas y adaptativas que mejoran la productividad y la personalización de la enseñanza. Además , también alerta sobre los riesgos de una dependencia excesiva de la IA, que podría perjudicar el desarrollo de habilidades críticas en los estudiantes.
Es verdad que la IA es una herramienta demasiado útil, pero también es cierto que no se debe volver uno dependiente de la misma. Se debe mantener el enfoque de que nosotros somos los que mandamos sobre la IA y no ella sobre nosotros.
Aprovechar al maximo estos recursos es una cosa, que haga todas nuestras tareas es otra y hay que saber diferenciar bien entre saber usar y abusar del uso de la IA
La IA tiene el potencial de revolucionar la educación, pero su implementación debe ser cuidadosa y equilibrada para maximizar sus beneficios y minimizar sus riesgos.