Por: Marco Iván González
¿Qué significa realmente «marketing de trascendencia»?
En la actualidad, es frecuente para nosotros discutir sobre las revoluciones que ocurren en el ámbito del marketing, tales como la implementación de la inteligencia artificial, el surgimiento del marketing con propósito y la adopción de prácticas sustentables, entre otras tendencias de la mercadotecnia. Asimismo, estas discusiones nos llevan a reflexionar en consecuencia sobre la relación entre la historia y la evolución de las marcas, las cuales se adaptan continuamente a los cambios en la sociedad mientras que también influyen en su desarrollo hasta nuestros días.
A lo largo de nuestra evolución como seres humanos, las religiones, las culturas, las tradiciones, los valores, los rituales, el arte y los símbolos han desempeñado un papel fundamental en nuestra evolución y las reacciones que desempeñamos como seres humanos. Estos elementos han servido como guías para la sociedad, educándonos o entreteniéndonos, influyendo sobre nuestras acciones, sobre nuestras formas de pensar y sobre todo, impactando en nuestra memoria colectiva.
Las empresas, la publicidad y las marcas no son ajenos a todos estos pilares —de hecho, las utilizan todo el tiempo— Pero, ¿Con qué propósito, con qué poder y a qué nivel de conciencia?
El marketing ha recibido etiquetas de todo tipo, algunas más coherentes unas que las otras, y una más reciente ha sido el “marketing de trascendencia”.
Durante una entrevista realizada por QuestionPro Latinoamérica a Javier Zuleta, Director de Discovery en SL Insights & Arquetipos Consulting, quien se dedica en parte al rastreo de nuevas tendencias de mercados, se define al marketing de trascendencia al hecho de “Reconocer la influencia de las creencias espirituales en las decisiones de consumo de las personas”. Desde esta perspectiva el marketing de trascendencia perdería toda su esencia trascendental y sería reducido a un mero influenciador en las decisiones de compra, o incluso ser utilizado por las marcas para aprovecharse de las creencias y perspectivas de los consumidores.
En mi opinión, el verdadero marketing de trascendencia va mucho más allá, incluso superando al marketing con propósito. Desde una perspectiva más amplia y profunda, el marketing de trascendencia no solo debería buscar entender al consumidor, sino que también debe esforzarse por comprender al mundo en su totalidad y vislumbrar hacia dónde se dirige… o hacia dónde regresa, con el objetivo de generar un impacto significativo y duradero en la sociedad.
El hombre es un ser simbólico, pero esta dimensión se ha ido perdiendo gradualmente en la sociedad moderna. La explotación de los recursos para la industria, la inflación de bienes y la sobre abundancia de creencias, tendencias y modas han contribuido a este declive. No obstante, el impulso constante del ser humano en su búsqueda de trascendencia ha persistido, y en este camino, las marcas se convierten en puntos de referencia, en símbolos con los que se identifican y en los que eligen creer.
El contenido que consume, las tendencias que adopta, los valores que promueve o cuestiona se convierten en elementos simbólicos que definen su identidad y visión individual del mundo. En este sentido las marcas y las empresas se convierten en la materialización de estos pilares y símbolos perdidos a través de la evolución humana. Este proceso refleja cómo las personas eligen y construyen sus propios mundos y marcas, tanto a nivel personal como empresarial, utilizando símbolos e historias que les permitan recuperar esa conexión perdida con lo trascendental, o incluso alcanzarla mediante la contribución o creación de algo significativo que deje una huella perdurable.
A diferencia del marketing con propósito, que se centra en que las marcas adopten una misión más allá de generar ganancias; el marketing de trascendencia debe buscar generar la idea de que las marcas puedan servir como símbolos o vehículos para la trascendencia personal y social. Tratando de ayudar al consumidor a re-conectar con sus valores y aspiraciones más profundas, ofreciéndole una narrativa de marca que le ayude a encontrar sentido a su vida para alcanzar un estado de realización más elevado. Esto implica un cambio radical en la forma en la que las empresas abordan el mercado, y la manera en cómo intentan comprender y analizar las tendencias emergentes de la sociedad. Además debe actuar como una herramienta, un enfoque del marketing que no solo adopte y satisfaga las necesidades actuales, sino que también tenga el poder de despertar e inspirar cambios significativos en la sociedad y el mundo a través de prácticas empresariales e iniciativas verdaderamente genuinas que no solo tengan el propósito de ofrecer valor, sino también de re-valorar, resignificar y redireccionar el mercado para elevar la calidad de vida de las personas. En este proceso, se busca generar un equilibrio que reconecte a las personas con sus orígenes simbólicos, artesanales, únicos y creativos, los cuales se han ido desplazando por la industrialización y homogeneización del mercado moderno.
Referencias:
Ipsos Connect. (2017, December). Brand purpose: A global perspective.
Y para ti, ¿qué es el marketing de trascendencia? ¿Estás de acuerdo?

1 comentario. Dejar nuevo
El concepto de ‘marketing trascendental’ es realmente inspirador y ofrece una perspectiva fresca sobre cómo las empresas pueden conectar de manera más profunda con sus audiencias. Este enfoque no solo se centra en las necesidades inmediatas de los consumidores, sino que también considera su bienestar emocional y espiritual. Me parece que integrar estos principios puede llevar a un marketing más auténtico y significativo, fomentando relaciones más duraderas y leales entre las marcas y sus clientes. Es un camino hacia un impacto positivo y sostenible en la sociedad.